Lalín-Deza estrena el casillero regional

Iago Caamaño y Alberto Domínguez se hacen en Noia con su primera victoria del año

La Escudería Lalín-Deza ya sabe lo que es ganar una prueba del Gallego de asfalto. Iago Caamaño y Alberto Rodríguez, a los mandos de su Ford Fiesta R5, hicieron buenos los pronósticos y se adjudicaron el Rali de Noia, prueba de la que la escudería que preside Antonio Rodríguez Troitiño es colaboradora. Caamaño y Rodríguez partían como una de las duplas favoritas después de su buena actuación en el pasado Rali do Cocido, y no dieron opciones a sus rivales con una unidad estrenada hace un año. Desde el inicio, la pareja de Lalín-Deza plantearon una carrera muy seria, poniendo contra las cuerdas al actual campeón autonómico de la especialidad, Víctor Senra. La primera pasada por el tamo de Montemuíño, el más destacado del rallye y donde siempre se marcan diferencias, fue decisivo para el resultado final del Rali de Noia. Caamaño le endosó aquí 16 segundos al piloto de Dumbría después de su tempranero scratch.

Por su parte, David González y Gustavo Piris, que de nuevo lucieron en el portón de su Skoda Fabia S2000 el logo de la escudería lalinense, acabaron la cita noiesa en un meritorio cuarto puesto. Desde la escudería se congratulaban ayer por este resultado “si tenemos en cuenta que llevaban varios meses sin subirse a un coche de carreras”, según el comunicado oficial. Couceiro fue cuarto a casi un minuto de Meira, tercer clasificado en la carrera del pasado fin de semana. Adriana Álvarez y Rubén Silva fueron el tercer equipo de la Escudería Lalín-Deza en Noia, consiguiendo finalizar la prueba. Sin embargo, peor fortuna corrieron Álvaro Méndez y David Enríquez, que tuvieron que despedirse de la carrera en su segundo tramo. Tampoco tuvieron suerte Alberto Nimo y Ramón López, que lo dejaron en la matinal de la prueba de Noia. Óscar Reboredo y Gonzalo Mariño tampoco pudieron terminar la prueba al sufrir problemas mecánicos en su Citroën Saxo. Y es que el Rali de Noia volvió a disponer de un exigente trazado; prueba de ello fue que tan sólo un centenar de unidades pudieron llegar la parque cerrado final de los 150 que tomaron la salida el pasado viernes.

Los responsables de la Escudería Lalín-Deza mostraban ayer su satisfacción tanto por el resultado obtenido por Iago Caamaño y Alberto Rodríguez -es la primera victoria en Noia de toda su carrera- como por la organización de la prueba. La escudería lalinense confía en poder revalidar este año el título regional después de ser la gran dominadora del Gallego de asfalto durante las últimas temporadas.

Fuente: Faro de Vigo